Publicado por timniko el día 04/06/2021

¿Cómo prevenir lesiones musculares?

Inevitablemente el deporte está asociado con las lesiones. Por lo que prevenir las lesiones forma parte de los objetivos en la práctica de cualquier disciplina.

¿Qué es una lesión deportiva?

Lesión es un término que se usa para englobar todos los procesos en los que se altera o se destruye la integridad de un tejido o parte orgánica del mismo.

Estas alteraciones pueden ser de tipo agudo, como una contusión, desgarro hasta una rotura. O de tipo crónico como la degeneración o la inflamación.

La consulta con un médico especialista es muy importante, ya que es el responsable de evaluar con pruebas diagnósticas el tipo de lesión e indicar el tratamiento a realizar.

Aunque sin duda, lo más importante inicialmente es la prevención.

¿Como evitar lesiones musculares?

1) Dejar a manos de los profesionales (preparadores físicos, entrenadores personales…) las planificaciones de los entrenamientos.

Los cuáles tienen suficientes conocimientos tanto para la preparación física (carga, volumen, periodización, técnica de ejecución de los ejercicios de forma correcta) así como de anatomía y fisiología.

Para mi una evaluación física y del estado de salud del deportista antes de iniciar el programa de entrenamiento es clave.

2) Sesiones programadas de descargas musculares (entre otros tratamientos) por parte de especialistas (fisioterapeutas, osteopatas…).

Quienes con su trabajo continuado impiden posibles lesiones además de actuar sobre aquellas en su estado inicial para que no lleguen a desencadenar una lesión o se agraven.

3) Uso de un material deportivo de calidad (mancuernas, barras, discos, cierres, steps…).

Ya que se trata de los elementos que forman parte no tan solo del éxito de tu entrenamiento sino tu propia seguridad e integración física.

Un material en mal estado, que no presente las condiciones adecuadas o que no cumpla la normativa en materia de calidad, te expone continuamente a la lesión.

El Material Deportivo STRONG® se somete a test continuamente para evaluar y cumplir con los más altos requisitos exigidos por diversas federaciones.

4) Uso de ropa deportiva adecuada, es algo que resulta obvio pero no siempre el atleta usa la ropa más adecuada para permitirle realizar con libertad de movimiento los ejercicios, ni tampoco que transpire suficientemente.

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5) Calzado específico según disciplina. Cada modalidad deportiva cuenta con su calzado idóneo para obtener el máximo rendimiento y principalmente para prevenir lesiones.

Es importante que este se adecue a cada actividad, para ello se personaliza el tipo de revestimiento (piel, tela..), la transpiración del calzado (orificios), el talón (altura y refuerzo), el tipo de absorción de la suela, las bandas de sujeción, el diseño de la protección del empeine…

6) Condición ambiental. Las condiciones en las cuáles entrenamos afectan directamente a nuestro rendimiento.

Nuestro organismo se ve afectado por las temperaturas extremas, frío y calor, así como de la humedad.

Todo ello puede favorecer la aparición de algunas lesiones. Debemos intentar siempre que sea posible entrenar en las condiciones más óptimas (horario, clima…)

7) Hidratación. Cuando entrenamos se aumenta nuestra temperatura corporal. El cuerpo suda para poder refrigerarnos. Esto provoca que perdamos agua.

El agua ayuda a estimular la circulación sanguínea, a eliminar toxinas y a transportar el glucógeno a nuestros músculos (entre ellos el cerebro) para desarrollar nuestra actividad.

Debido a ello es fundamental que nos hidratemos. Si perdemos una gran cantidad de agua podemos sufrir una deshidratación, lo que provocará una bajada de nuestro rendimiento (mayor cansancio, fatiga, hasta calambres musculares)

8) Alimentación, un aspecto clave, tanto para conseguir un buen rendimiento como para que nuestro cuerpo asimile favorablemente nuestro esfuerzo.

Proporcionar los nutrientes y vitaminas necesarios a nuestro cuerpo es determinante, ya que nuestro organismo necesita energía para evitar dolor muscular, fatiga o descompensaciones.

9) Escuchar tu cuerpo. Puede resultar algo muy obvio, pero ya te aseguro que en multitud de ocasiones no lo hacemos, o sí, si lo hacemos pero pasamos absolutamente de las señales que el cuerpo nos quiere transmitir.

Ya sea por intentar superarnos a nosotros mismos, que esto está muy bien hasta cierto punto o porque creemos simplemente que existe un límite más allá y no estamos seguros de si nos estamos esforzando lo suficiente.

El dolor muscular muchas veces puede confundirse con cansancio. Hay que prestar atención si se trata de un dolor muy agudo y puntual (un tirón, distensión muscular…) ser capaces de distinguirlo y detenernos inmediatamente.

Para evitarlo es necesario no tan solo una correcta planificación, como ya he comentado en el punto nº1, sino también el descanso programado para la recuperación de nuestro cuerpo, así como ser capaces de modificar la intensidad del ejercicio sobre aquellas zonas más sobrecargadas.

Conocer nuestros límites hará que evitemos en gran medida muchas lesiones deportivas.

¿Y tú? ¿Cuáles crees que son las factores más importantes para evitar una lesión? ¿Identificas alguno de ellos como responsable de alguna lesión que hayas sufrido?

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